lunes, 3 de marzo de 2008

Videojuegos portátiles (2) – La primera Guerra

En el año 1987 Epix diseña la que se puede considerar la primera consola portátil de la historia y la bautiza como Handy. Ante la imposibilidad de lanzarla al mercado, Atari se hace con los derechos del hardware de la misma.


Atari rebautiza a la consola con el nombre de Lynx. Atari no lanzaría la Lynx hasta dos años después, en 1989, con un mercado escéptico tras los fracasos que arrastraba la compañía. Aún así la consola sorprendió por sus características técnicas. Con una CPU de 8 bits y un procesador gráfico de 16, el cual permitía realizar efectos como zooms o deformaciones, Atari superaba con creces el nivel del resto de la portátiles, de hecho fue la primera con pantalla a color LCD y sonido estéreo.

Sin embargo, la portabilidad de la misma quedaba en entredicho dadas sus dimensiones, y la escasa autonomía, debido al alto consumo. El pobre marketing que Atari ofrece a la consola, unido a la mediocridad de algunos de sus videojuegos, dan al traste con las esperanzas que la empresa había puesto en el sector de las portátiles.

En la primavera de 1989 Nintendo lanzaba en Japón la Game Boy y tan solo un año después Sega hacia lo propio con su Game Gear, saliendo ambas a la venta en EEUU en 1991. Estas consolas suponían una gran competencia para la Lynx, mucho más cara, grande y con una autonomía mucho menor.

Por su parte NEC, lanzaría al Mercado en 1990 la TurboExpress (PC Engine GT en Japón) era una versión portátil de la TurboGrafx-16/PC Engine.
Fue la más avanzada consola portátil de su era y podía cargar juegos de la TurboGrafx-16. Permitía sintonizar la televisión con el accesorioTurboVision TV, permitiendo incluso, usar la consola como monitor. También permitía el poder jugar dos jugadores mediante el cable TurboLink.


Entonces ¿Por qué fracasó la TurboExpress? Pues por errores de hardware, por ejemplo algunos condensadores, se estropeaban con facilidad y dejaban sin sonido a la consola, o por la duración de las baterías, en el mejor de los casos 3 horas.

Con este panorama, se quedan solas la Game Boy de Nintendo y la Game Gear de Sega.

Game Boy (que se llamaba en su fase prototipo Dot Matrix Game o DMG), comenzó como un modelo de consola un tanto experimental, y en su primer año vendió relativamente poco, alrededor de los 4 millones de unidades en todo el mundo. Sin embargo, con la llegada del fenómeno Tetris y el grandísimo apoyo de los licenciatarios que trabajaban para NES y Super Nintendo (Capcom, Konami,Enix, Namco…) las ventas se dispararon. Sólo el modelo clásico (Game Boy original) consiguió vender hasta 1998 más de 100 millones de unidades en todo el mundo.


Por su parte, la Game Gear creada por Sega en respuesta a la Game Boy de Nintendo. Es la tercera consola portátil con pantalla en color de la historia.
El proyecto comenzó en 1989 bajo el nombre de "Project Mercury" y fue lanzada en Japón el 6 de octubre de 1990. En América y Europa fue lanzada en 1991.


La estrategia de Sega fue lanzar al mercado una portátil muy superior técnicamente a su gran rival, la Game Boy, y con un gran catálogo de juegos, ya que las conversiones de Master System a la Game Gear eran muy fáciles de realizar. La Game Gear fue básicamente una Master System portátil con menos resolución pero que permitía una paleta de colores mayor, y potencialmente mejores gráficos, un botón de pausa (con la Master System tenías que levantarte para pulsarlo en la propia consola).

Su diseño era moderno y atractivo, a pesar de que su tamaño era bastante superior al de la Game Boy de Nintendo. Su pantalla era en color y retroiluminada, lo que supuso un hito, que compartió con la Atari Lynx y la Turbo Express. Uno de los periféricos más famosos fue el sintonizador de TV, que se conectaba en el zócalo de los cartuchos y permitía ver la televisión en la pantalla de la consola.

La Game Gear no se hizo muy popular en Japón, debido en gran medida a diversos problemas de fabricación en sus primeras remesas. Otro gran problema fue su autonomía, con 5 horas como máximo, muy lejos de su competidora Game Boy (que tenía pantalla monocroma sin retroiluminación y un hardware mucho menos potente). Para intentar paliar este problema se vendía a parte un pack de 6 pilas, pero su elevado precio y la necesidad de descargarlas completamente para volver a cargarlas no lo hicieron muy popular.

A pesar de su diseño ergonómico, su superioridad técnica y su magnífica pantalla para la época, la Game Gear no consiguió arrebatar a Nintendo una cuota de mercado significativa. El soporte para este sistema se abandonó a principios de 1997.

Había nacido un mito, Game Boy se quedaba sola en el mercado de las portátiles, a pesar de ser la consola con peor hardware.

No hay comentarios: